Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 118

¿Diezman los judíos modernos?

RESPUESTA

Los judíos no pagan el diezmo, y la explicación que dan es muy lógica y fácil de comprender: "El diezmo, que pertenece a la ley y que nosotros nos esforzamos por cumplir, ordena a los de la nación de Israel diezmar para la mantención del templo de Jerusalén y de los sacerdotes levitas. Y hoy no existe el templo ni sacerdotes levitas, así que no podríamos pedir en las sinagogas el diezmo, donde además no existe un sacerdote de la tribu de Leví, sino que simplemente un rabino".

El pasaje favorito de los pastores inescrupulosos que han impuesto el diezmo en sus iglesias es sin duda Malq. 3:8-10 "¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa".

Y torciendo este pasaje que Dios dirige a los de la nación de Israel, Malq. 3:6 "Porque yo Jehová no cambio; por esto, hijos de Jacob, no habéis sido consumidos", los creyentes somos hijos de Dios, nunca la Biblia nos llama "hijos de Jacob". Los pastores mañosamente lo introducen en la iglesia que está bajo la Gracia y no bajo la ley e insultan y amedrentan gratuitamente a los cristianos, para usufructuar de algo que no les pertenece, porque los pastores no son sacerdotes levitas ni ordenados según la rigurosidad de la ley, ni viven en el templo de Jerusalén. Por lo tanto, si alguien está robando a Dios, son los pastores y no la congregación.

Dios dispuso en su pueblo terrenal, Israel, que la tribu de Leví no podía tener propiedades, por esta razón ordenó al resto de la nación sustentarlos con el 10% de sus ingresos, para que los sacerdotes levitas pudieran dedicarse al servicio del tabernáculo. Labor que debían efectuar desde los 25 años, y al cumplir los 50 años tenían que retirarse (Nm.8:24-25).

Además, cualquier lector de la Biblia sabrá que Dios ordenó que el diezmo debía ser entregado en especies (Deut.12:17 "Ni comerás en tus poblaciones el diezmo de tu grano, de tu vino o de tu aceite, ni las primicias de tus vacas, ni de tus ovejas"). Por este motivo dice en ese tan mal tratado pasaje de Malq. 3 que esos diezmos debían ser llevados al alfolí, que eran unas piezas del templo destinadas al almacenamiento de esos víveres, y tampoco como mienten los pastores de hoy, que eran alcancías para guardar el dinero, dice Malq. "para que haya alimento en mi casa" .

Pero los comerciantes de la fe de nuestros días, cuando alguien le muestra estos pasajes, dicen con mucha impudicia: "Eso se hacía antes porque en esos tiempos no existía el dinero". Mienten una vez más, porque la Biblia menciona que existía el dinero desde los tiempos de Abraham, Gn. 20:16 "Y a Sara dijo: He aquí he dado mil monedas de plata a tu hermano".

La Biblia dice que el salario de un día de trabajo era un denario. Si ganaban treinta denarios al mes ¿por qué no pagaban tres denarios por el diezmo mensual en el templo? Sin embargo, hasta en los días del ministerio terrenal del Señor Jesucristo se entregaba en especies, Lc.11:42 "Jesús reprende a los fariseos hipócritas y les dice: "¡Ay de vosotros fariseos! Que diezmáis la menta, y la ruda, toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios". El Señor está reprendiendo a los fariseos (que son israelitas y no cristianos), para reprocharles su hipocresía de preocuparse del diezmo, y no de la justicia y del amor de Dios.

Esto nos suena muy familiar ¿verdad? En el pasaje paralelo de Mateo dice a estos fariseos hipócritas, representantes de la ley. Y resulta curioso ver a muchos líderes religiosos de nuestros días, cómo se esfuerzan por identificarse con esos hipócritas para poder cobrar el diezmo, Mt.23:23 "Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque diezmáis la menta, y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante DE LA LEY: la justicia, la misericordia y la fe. Esto ERA (en tiempo pasado) necesario hacer, sin dejar de hacer aquello".

Es decir, sin dejar de hacer la justicia, la misericordia y la fe, porque ellos se estaban preocupando únicamente de lo material, el diezmo ¿o Ud. es de los que ha creído a los mercaderes de la fe cuando aseguran que aquí lo más importante de la ley que se refiere el Señor y que se debe continuar pagando es la menta, el eneldo y el comino?. El Señor es muy claro para asegurar que "dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe" y eso era lo que debía continuar. De ninguna manera se refiere al diezmo que se pagaba en especies en el templo judío para que no faltara la comida allí, que además el Señor sabía perfectamente que ese templo pronto sería destruido.

Hoy no existe el templo en Israel, no hay sacerdotes levitas. Todos los registros de los archivos genealógicos que se guardaban en el templo fueron destruidos en el año 70 DC. Los Rabinos de hoy no cobran diezmos porque ellos, conocedores de las Sagradas Escrituras, saben que únicamente los Levitas podrían hacerlo, y si vivieran en el templo de Jerusalén.

Ni el mismo Señor Jesucristo recibió jamás el diezmo, y no le correspondía, porque no era de la tribu de Leví, sino de la tribu de Judá Heb. 7:14 "Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio".

Lo mismo podríamos decir de todas las iglesias que se mencionan en el Nuevo Testamente, ninguna de ellas cobró el diezmo, porque eso no es para la iglesia. Hoy debemos ofrendar libremente como cada cual propuso en su corazón 2Cor 9:7 "Cada uno dé como propuso en su corazón: no con tristeza, ni por necesidad, porque Dios ama al dador alegre".

En el Nuevo Pacto que hizo el Señor Jesucristo con la iglesia, en la Gracia, todos somos sacerdotes (Ap.1:6) "nos hizo reyes y sacerdotes para Dios, su Padre" (1Pd.2:9) "vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio". Por lo cual sería absolutamente antibíblico que un sólo hombre se atribuyera el derecho de ser sacerdote para cobrar los diezmos.

Lamentablemente hoy en día los líderes de las iglesias que se han alejado de las ordenanzas divinas, han amarrado esa imposición humana del diezmo con fuertes cadenas de la superstición y codicia humana para lucro personal, contrariando lo dispuesto por Dios.

Los pastores que cobran el diezmo en sus iglesias, le están robando a Dios, porque a ellos jamás les ha correspondido ese beneficio. El Señor lo ordenó para los levitas, porque a ellos no se les permitía poseer ninguna propiedad. Y hoy los que viven ilegítimamente del diezmo, son los que tiene las mayores y mejores propiedades.

Por otro lado, los que pagan el diezmo probablemente no se sientan mal. Pero cuando vean realmente cuanto mal en lugar de bien han hecho esos diezmos, entenderán que necesitan arrepentirse y terminar con esa práctica contraria a la voluntad de Dios. Pídale al Espíritu Santo que le muestre cómo el diezmo ha creado obstáculos para que la gente llegue a Cristo, y ha sido el principal motor de toda esa maquinaria de corrupción que se ha levantado en muchas iglesias de nuestros días.

Para mayores detalle sobre este tema del diezmo, puede leer en la sección MENSAJES de este sitio web, el Nº 10 "El diezmo".



Volver al indice

¿Este sitio web ha sido de su interés? Envíe nuestra dirección a sus amigos.

www.EstudiosMaranatha.com