Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 2

¿Fue Pablo un apóstol? Y si es así, significaría que los apóstoles que escogió el Señor fueron 13 porque a Judas lo reemplazó Matías (Hch.1:26)

RESPUESTA

La enseñanza de la Palabra de Dios es muy categórica para sostener que los que escogió el Señor para que fueran sus apóstoles, fueron y serán únicamente doce.

Esto se aprecia inclusive cuando Dios presenta la iglesia al final de los tiempos y el Señor la llevó a las moradas celestiales que fue a prepararle. En Ap.21 la muestra ataviada llena de gloria y esplendor como (vr.9) "la esposa del Cordero".

Haciendo referencia a la iglesia glorificada, la exhibe al mundo durante el milenio como la Jerusalén celestial, donde la describe como una ciudad celestial, cuyas medidas corresponden a un cubo de aproximadamente 2.160 kms. por lado (vr.16) y en cuatro de sus lados tiene tres puertas cada uno, doce puertas en total (vr.12).

Pero la parte que nos interesa para el tema que estamos considerando, está en el verso 14 : "Y el muro de la ciudad tenía doce cimientos, y sobre ellos los doce nombres de los doce apóstoles del Cordero".

Fueron doce los apóstoles que escogió el Señor al comienzo de la iglesia, y esos doce son los que se mantendrán por toda la eternidad, cuyos nombres están registrados en esas moradas celestiales que será la habitación gloriosa que Dios le ha asignado a la iglesia.

No existe ninguna duda que el gran apóstol Pablo efectivamente fue uno de ellos. Él fue el instrumento humano que Dios utilizó para escribir el 75% del Nuevo Testamento, y en muchos de sus escritos defiende su apostolado, el cual no lo recibió de hombre alguno, sino directamente del Señor glorificado.

Esto lo leemos en Hch.9 donde relata su conversión a través de ese encuentro personal con el Señor glorificado. Inmediatamente Pablo se somete a esa orden divina y le pregunta en el verso 6 "temblando y temeroso, dijo: Señor, ¿qué quieres que yo haga?".

En Gál.1: 15 ya había recibido más luz sobre esta misión que Dios le había asignado, para que fuera el apóstol de los gentiles. De un modo similar como Pedro fue comisionado para servir entre los judíos, dice: "cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles".

Rm.11:13 "Yo soy apóstol a los gentiles, honro mi ministerio".

1Cor.9: 1 "¿No soy apóstol? ¿No he visto a Jesús el Señor Nuestro?"

Gal.1:1 "Pablo, apóstol (no de hombres ni por hombre, sino por Jesucristo)".

1Tm.2: 7 "yo fui constituido predicador y apóstol".

2Cor.11:5 "pienso que en nada he sido inferior a aquellos grandes apóstoles".

2Cor.12:12 Apela a las señales de apóstol que él ha hecho, para probar su apostolado.

Tit.1:1 "Pablo, siervo de Dios y apóstol de Jesucristo".

Rm.1: 1 "Pablo, siervo de Jesucristo, llamado a ser apóstol".

Ef. 1: 1 "Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios".

Col.1: 1 "Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios".

1Cor.1:1 "Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios".

1Tm.1:1 "Pablo, apóstol de Jesucristo por mandato de Dios".

2Tm.1:1 "Pablo, apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios".

Si aceptamos los escritos del apóstol Pablo como inspirados por el Espíritu Santo y por revelación de Dios, no podríamos poner en duda su apostolado, porque en cada una de sus epístolas comienza señalando que él es un apóstol.

Entonces el problema no radica en contar a Pablo dentro del número de los doce apóstoles, sino que a Matías. Veamos cómo sucedió eso.

Cuando el Señor resucitó les dejó las últimas instrucciones a sus apóstoles, y entre ellas, les dijo que no hicieran nada hasta que descendiera el Espíritu Santo (Lc. 24:49). Porque ahora en Su ausencia, sería el Espíritu Santo quien los guiaría.

Pero lamentablemente vemos en Hch.1: 15 que Pedro aún continuaba con su carácter impulsivo, y lógicamente todavía no descendía el Espíritu Santo para que les guiara. Lo que significa de una forma evidente que esa reunión no fue dirigida por el Espíritu Santo, sino por el hombre. Inclusive su forma de selección tuvo que ser echada a la suerte. Vr. 26 "Y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los once apóstoles".

Después de esta selección tan humana y sin la dirección del Espíritu Santo, el nombre de Matías no se vuelve a nombrar nunca más en la Biblia. Pero sin embargo vemos innegablemente, que el Señor ya tenía seleccionado al reemplazante de Judas, desde antes que éste naciera.

Fue el mismo Señor Jesucristo, con su autoridad divina y sin tener que consultar con sus discípulos, y menos aún, echar suerte para seleccionarlo; fue quien lo nombró apóstol, como lo señala reiterativamente Pablo en cada una de sus epístolas.

Por lo tanto, resulta indiscutible que Pablo fue el apóstol número doce que escogió el Señor, y no Matías. El nombre del apóstol Pablo es el que está grabado en esos doce cimientos de la Nueva Jerusalén, la celestial.

Lo que deja de manifiesto que la elección de Matías fue un error más motivado por el impulso e impaciencia humana, como muchas otras cosas que se han hecho en la historia de la iglesia, sin esperar que sea el Señor quien lo señale y apruebe.

La simple lectura del único pasaje donde se menciona a Matías, establece que no fue un apóstol escogido por el Señor, sino por los hombres, y echando suerte para su nombramiento.



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