Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 225

¿Por qué la mujer no puede predicar en público ni enseñar?

RESPUESTA

Resulta muy curioso ver la facilidad que tiene el ser humano para aceptar los dichos y mandatos de hombres, pero sin embargo siempre cuestiona las ordenanzas de Dios ¿Por qué Dios…? Y nunca se preguntan ¿Por qué el pastor enseña esto? ¿Por qué manda aquello? ¿Dónde dice Dios en la Biblia eso?

Cuando cualquier charlatán grita desde un púlpito las aberraciones más increíbles, la multitud grita eufórica a una sola voz "¡Amén! ¡Amén!" que significa "así sea" sin cuestionar ni razonar.

Un hermano me comentaba que uno de estos predicadores gritones que dicen tener la "unción de lo alto" decía a viva voz a la iglesia que vendría el diablo y se los llevaría a todos, la congregación fuera de sí gritaba al unísono "Amén" ("que así sea").

En cambio cuando el Señor dice algo en Su Palabra, la mayoría se pregunta y polemiza con su Creador. ¡Qué insolencia e inconsecuencia más grande! Las miserables criaturas pidiendo explicaciones a Dios antes de obedecer.

Si decimos que Él es nuestro Señor, no nos quedaría más opción que acatar y respetar sus dichos sin pedir aclaraciones antes de obedecer, de lo contrario no llamemos a Dios "Señor" porque no seríamos siervos Suyos ni Él sería verdaderamente nuestro Señor.

Dentro del pentecostalismo presentan como explicación para justificar la desobediencia a Dios en esta ordenanza, dos cosas que son falsas.

1.- Que eso se menciona en la epístola a los corintios porque en esa iglesia había mucho desorden (como si en sus iglesias no los hubiera) y pretenden falsamente que eso lo dice Pablo exclusivamente para los corintios, no para todas las iglesias.

2.- Cuando uno les muestra la misma prohibición que indudablemente ahora no está dirigida a los corintios, sino que dentro de las instrucciones generales para que sepamos cómo debemos conducirnos en la iglesia que es la casa de Dios (1Tm.3:15), en la epístola a Timoteo donde dice: 1Ti 2:11-12 "La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar". Con un desparpajo que asusta, argumentan que Pablo lo dice porque era "machista".

Estos dos argumentos no son coincidencias, sino que forman parte de las enseñanzas espurias que imparten en esos lugares. Analicemos a la luz de las Escrituras estas tesis.

Dios ha sido muy claro en Su Palabra, en la cual no pueden existir contradicciones. Es muy evidente que Dios prohíbe no solamente a los corintios por desordenes locales que habían allí, sino que el mandamiento inobjetablemente es para todas las iglesias.

1 Co 14:33-34 "Como en todas las iglesias de los santos, vuestras mujeres callen en las congregaciones; porque no les es permitido hablar".

Obviamente que si algunos no se consideran parte de "todas las iglesias de los santos", bien pueden seguir desafiando a Dios.

Igual prohibición se lee en: 1Tm.2 : 11-13

"La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. Porque no permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio. Porque Adán fue formado primero, después Eva".

Y aquí claramente no dice la prohibición en relación a un desorden, sino que conecta el "por qué" desde la creación misma: La explicación es mucho más amplia de lo que yo pudiera escribir en una simple respuesta, pero desde la creación Dios nos ha hablado a través de figuras, el primer Adán es figura del segundo Adán, Cristo. 1Co 15:45 "Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán alma viviente; el postrer Adán, espíritu vivificante".

El sueño de Adán representa la muerte de Cristo, su costado abierto señala lo que sucedió con el cuerpo de Cristo cuando la lanza del soldado abrió Su costado para dar forma a Su esposa. La esposa que Dios le dio a Adán en Edén, es figura de la esposa de Cristo, Su iglesia (Ap.19: 7). Y la iglesia debe sumisión a Cristo su Señor, en ese concepto y figura profética, Dios ordenó desde el Génesis a la mujer ese sometimiento debido a la figura que representa como esposa.

Todas Sus criaturas (especialmente los que se consideran hijos de Dios), deberían someterse a las enseñanzas que el Santo de la gloria ha entregado a través de Su Palabra, enseñanza que en muchos casos la ha expresado por medio de figuras y símbolos para que sean más fácil de comprender a la mente humana, pero todas ellas deben ser respetadas y obedecidas porque son manifestación de Su voluntad.

Cuando alguien quebranta alguno de esos símbolos, es igual que quebrantar la Palabra de Dios, porque se transforma no solamente en un desobediente, sino en uno que se opone a lo que el Señor ha enseñado, está luchando contra Dios.

Nadie mejor que Moisés aprendió esa dura lección. Después de ser preparado por 40 años en el palacio de faraón, aprendiendo toda la sabiduría de los egipcios y de estar otros 40 años en la escuela de la obediencia y humildad en el desierto; el Señor lo llamó para una enorme tarea, liberar a Su pueblo de la esclavitud y trasladarlo a la tierra prometida. Este hombre tan sabio y paciente, después de duras pruebas por otros largos 40 años guiando a ese pueblo que el Señor catalogó de contumaz y rebelde, cometió una sola falta y que el Señor estimó tan grave, que después de dedicar toda su vida y de enormes sacrificios, Dios no le permitió entrar a esa tierra prometida y su liderazgo y vida terrenal concluyó con la única satisfacción que le permitió el Señor, solamente ver la tierra prometida desde el monte Nebo:

Deut 34:4 "Y le dijo Jehová: Esta es la tierra de que juré a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: A tu descendencia la daré. Te he permitido verla con tus ojos, mas no pasarás allá".

¿Cuál fue el grave pecado que cometió Moisés para que Dios no lo dejara entrar a la tierra prometida? Uno solo, por no obedecer a Dios y no permitir que se consumara esa hermosa figura por medio de la cual el Señor quería enseñar nuevamente que la roca era figura de Cristo el Salvador, y en vez de hablar a la roca para que brotara agua delante de todo el pueblo, la golpeó.

Num 20:7 "Y habló Jehová a Moisés, diciendo:
Num 20:8 Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias.
Num 20:9 Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó.
Num 20:10 Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña?
Num 20:11 Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias.
Num 20:12 Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado".

Hoy estamos bajo la Gracia, no bajo la Ley, por lo tanto el juicio divino no cae inmediatamente sobre los desobedientes, como también fue el caso de los sacerdotes Nadab y Abiú (Lv.10) cuando cambiaron a su gusto personal y presentaron fuego extraño, que Dios nunca había mandado. Lev 10:2 "Y salió fuego de delante de Jehová y los quemó, y murieron delante de Jehová".

En nuestros días las mujeres desobedientes que insisten en predicar en público, pese a que Dios lo ha prohibido explícitamente en el Nuevo Testamento para la iglesia, y por destruir ese hermoso simbolismo que le corresponde de acuerdo al matrimonio que el Señor estableció desde el principio en el Edén; ellas no escaparán del fuego de la Justicia de Dios, porque la Santidad y Justicia de Dios son inmutables, solamente que no sucederá durante el día de la Gracia, sino que en el tribunal de Cristo. Allí todas su predicaciones que pudieron estar acompañadas de muchos esfuerzos y sinceridad, todo eso será quemado.

Co 3:13 "la obra de cada uno se hará manifiesta; porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno cuál sea, el fuego la probará.
1Co 3:14 Si permaneciere la obra de alguno que sobreedificó, recibirá recompensa.
1Co 3:15 Si la obra de alguno se quemare, él sufrirá pérdida, si bien él mismo será salvo, aunque así como por fuego".

Entonces ¿Cuál es el propósito de insistir en predicar, sabiendo que todo ese esfuerzo humano finalmente será quemado por el Señor? ¿Solamente por satisfacer su ego personal? ¿Lucimiento humano? ¿Lucro? Todo aquello será quemado en el tribunal de Cristo si es que son del Señor, porque Él ha establecido que es contrario a Su voluntad. Lo que Dios premiará no será nuestra sinceridad, porque muchas pueden ser muy sinceras, pero sus predicaciones serán también sinceramente quemadas por Dios; lo que resistirá el fuego de la prueba en aquel día, será todo aquello que haya sido hecho conforme a Su voluntad, no la nuestra.

En cuanto a que los dichos de Pablo pueden ser considerados "machistas", esa es una ofensa grave a la Palabra de Dios, porque todos los siervos que el Señor utilizó para escribir Su Palabra, lo hicieron inspirados por el Espíritu Santo y no por las circunstancias culturales de la época. Equivale a decir que la Biblia no es Palabra de Dios sino de los hombres.Copiado ilegalmente de EstudiosMaranatha.com

Los ejemplos del Antiguo Testamento que me cita, demuestran precisamente que no era una cultura tan machista como se dice, porque las mujeres en occidente recién en el siglo XXI están logrando cargos de importancia en la administración de los países que representan.

Pero las instrucciones para la iglesia necesariamente debemos buscarlas en el Nuevo Testamento, porque es donde Dios hace un nuevo pacto con un nuevo pueblo, la iglesia; además la iglesia era "un misterio escondido" en el Antiguo Testamento, por lo tanto allí no podemos encontrar instrucciones para saber cómo hemos de conducirnos en la iglesia.

Es primordial admitir que toda la Biblia es la Palabra de Dios, o simplemente debemos decir que es un libro humano. No podemos aceptar solamente aquello que nos agrada y lo que no nos gusta, decir que es producto de una mala influencia del escribiente humano, porque la Biblia dejaría automáticamente de ser "La Palabra de Dios".

Nosotros creemos que TODA la Biblia es la Palabra de Dios.

Estos versículos (1Co.14: 3-4 y 1 Tm.2: 11-13) no admiten objeción o doble interpretación, por lo tanto, cuando posteriormente en la Biblia se refiere a los dones que se ejercitan públicamente, Dios no podría conceder esos dones a quienes ha dicho que no pueden hablar públicamente.

Rom 10:15 ¿Y cómo predicarán si no fueren enviados?

No se debe confundir cuando hace la referencia a la igualdad del hombre con la mujer dentro de la iglesia, porque efectivamente todos somos iguales, pero cada uno con el don diferente que Dios le ha otorgado.

Rom 12:4 "Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función,
Rom 12:5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros.
Rom 12:6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe;
Rom 12:7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza;
Rom 12:8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría".

1Co 12:12 "Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo.
1Co 12:13 Porque por un solo Espíritu fuimos todos bautizados en un cuerpo, sean judíos o griegos, sean esclavos o libres; y a todos se nos dio a beber de un mismo Espíritu.
1Co 12:14 Además, el cuerpo no es un solo miembro, sino muchos.
1Co 12:15 Si dijere el pie: Porque no soy mano, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?
1Co 12:16 Y si dijere la oreja: Porque no soy ojo, no soy del cuerpo, ¿por eso no será del cuerpo?
1Co 12:17 Si todo el cuerpo fuese ojo, ¿dónde estaría el oído? Si todo fuese oído, ¿dónde estaría el olfato?
1Co 12:18 Mas ahora Dios ha colocado los miembros cada uno de ellos en el cuerpo, como él quiso".

La misma igualdad se advierte en Gal 3:28 cuando se refiere a que todos somos salvos de la misma forma en la iglesia. Aquí no alude a los dones, sino que está indicando que el hombre y la mujer son salvos de la misma manera y todos forman parte del único cuerpo que constituye la iglesia.

Gal 3:28 "Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús".

Mucho se ha dicho y se ha escrito respecto al nuevo rol que la mujer desempeña en la sociedad moderna y dentro de la iglesia.

Movimientos reformistas como el de liberación femenina y otros, han sincronizado sus ataques contra lo que Dios claramente ha mandado en Su Palabra.

Se podrá argumentar y filosofar largamente con excelentes planteamientos, muchos de ellos muy convincentes, pero todos tendremos que admitir que no son más que razonamientos humanos.

La mujer cristiana que desea ser fiel a su Señor debe considerar únicamente lo que Dios ha ordenado, y tendrá que decir como el apóstol Pablo: "Señor, ¿qué quieres que yo haga?

Por lo demás ¿De qué sirve el esfuerzo por realizar aquello que finalmente será quemado como paja en el Tribunal de Cristo y no tendrá ninguna recompensa? ¿No es más sabio hacer lo que se nos ha ordenado y para lo cual hemos sido capacitados por el Creador?

¿Por qué cree que en ninguna de las iglesias del Nuevo Testamento jamás existieron las pastoras? Esa práctica espuria a las enseñanzas de la Biblia es muy reciente.

No deseo establecer una polémica sobre este tema, porque considero que la Biblia es la infalible Palabra de Dios, en la cual no hay contradicciones, ella es para obedecerla y no para discutirla. Me parece altamente irreverente rebajar este libro de Dios a un nivel de discusión humana, solamente concluyo con un versículo de la Palabra:

1Co 11:16 "Con todo eso, si alguno quiere ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios".



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