Preguntas Frecuentes

por Jack Fleming

N° 231


¿Es correcto que en la iglesia se fomente la práctica de llamar "Padre espiritual" al pastor?

RESPUESTA


Mateo 23:8-9 es muy claro y no admite contradicción:
"Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos.

Lo que el Señor está condenando es el orgullo y la pretensión de los títulos que los fariseos manipulaban para controlar a la gente y colocarse de una manera ostentosa, para reclamar una autoridad espiritual, como si ellos fueran una mayor fuente de verdad más importante que el resto, o que tenían una relación superior que los demás de parte de Dios; contradiciendo el concepto divino que Cristo revela sin apelaciones que todos los cristianos somos iguales: "todos vosotros sois hermanos".

Hoy es común escuchar a estos "señores de las iglesias" aplastar a un hermano cuando pregunta algo que pueda incomodar al pastor, con dichos tan vulgares y poco espiritual como: "No olvide que aquí yo soy el pastor y usted es solamente una ovejita".

Muy diferente es amar a una persona como un hijo, a pedir o inducir que le digan "padre espiritual", eso es condenado por Dios. Esa práctica es aceptada entre los romanistas pero no en el verdadero cristianismo.

Hoy dentro de las costumbres de los Neo evangélicos está esa de llamar al pastor "padre", en abierta desobediencia al verdadero Señor y Dueño de la iglesia, Cristo Jesús, quién lo prohibió enfáticamente; sino que además han incluido muchos otros nombres y títulos pomposos, para satisfacer sus egos y aumentar sus poderes "omnipotentes" que les han permitido acumular fortuna (por lo menos vivir mucho mejor que antes de dedicarse a "este negocio"), en cada reino (iglesia) donde gobiernan cual señores feudales.

"Pastor" no era un título, sino la manifestación del carácter y servicio que desarrollaban los hermanos que habían sido designados por el Espíritu Santo para cumplir con esa responsabilidad, por ésta razón no existe en ninguna iglesia que se describe en la Biblia, la mención de "un pastor" que gobernara a una iglesia local como se conoce en nuestros días, menos el concepto espurio de "un obispo" que estuviera a la cabeza de varias iglesias locales que quedaran bajo su mando, donde cada iglesia local debiera pagarle el diezmo de los diezmos recolectados.

Esas jerarquías eclesiásticas provienen del romanismo pagano que se incorporaron a través del Césaro-Papismo que impuso Constantino cuando creó la iglesia católica en el siglo IV para consolidar su imperio, donde él se adjudicó el título de "Sumo Pontífice" y siguió siendo la cabeza de esa jerarquía eclesiástica, paralela a la jerarquía de la Roma imperial, y obviamente Constantino siguió conservando y ostentando ser la principal divinidad del imperio, donde los distintos dioses fueron gradualmente reemplazados en la sucesión de los siglos, en aquellos que los romanistas elevaron a sus altares y denominaron "santos".

Puede leer más sobre este tema en el libro "Expediente 666" capítulos dos y tres que encontrará en la sección LIBROS de nuestra página.

En nuestros días donde la mayoría de las iglesias se han deslizado muy lejos de las enseñanzas bíblicas, podemos ver hombres que reclaman los más diversos y pomposos títulos. He podido conocer a varios que se hacen llamar "Doctor en la Biblia o Doctor en Teología", me resulta muy curioso porque ni los apóstoles del Señor ostentaron este título, más aún considerando que todo lo aprendieron a los pies del Maestro de los maestros. Este título me hace recordar más bien a un señor que conocí durante mi niñez (hace mucho tiempo atrás), que trabajaba reparando paraguas y se hacía llamar "el doctor de los paraguas".

También hay quienes dicen tener "maestría en las Sagradas Escrituras", aunque el apóstol Pablo, quien fue instruido bajo la más rigurosa enseñanza religiosa de las Sagradas Escrituras de su época, cuando conoció al Señor Jesucristo consideró todo eso como basura.EstudiosMaranatha.com Jack Fleming

Filp. 3:4 "Aunque yo tengo también de qué confiar en la carne. Si alguno piensa que tiene de qué confiar en la carne, yo más:
Filp. 3:5 circuncidado al octavo día, del linaje de Israel, de la tribu de Benjamín, hebreo de hebreos; en cuanto a la ley, fariseo;
Filp. 3:6 en cuanto a celo, perseguidor de la iglesia; en cuanto a la justicia que es en la ley, irreprensible.
Filp. 3:7 Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo.
Filp. 3:8 Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por amor del cual lo he perdido todo, y lo tengo por basura, para ganar a Cristo".

Pablo fue consecuente con la enseñanza de Cristo que dijo: "No queráis que os llamen maestro; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos. Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra; porque uno es vuestro Padre, el que está en los cielos".

Por lo tanto, permitir (o peor aún estimular) el ser llamado "padre" espiritual, es una abierta desobediencia a la enseñanza de Cristo y una usurpación inadmisible.

También hay quienes se autodenominan "Reverendos". La mayoría se hace llamar "el ungido" aunque bien sabemos que todos los creyentes hemos sido ungidos por Dios (2Co 1:21 "y el que nos ungió, es Dios"). Cuando en la iglesia se habla del "Ungido" en singular, siempre se refiere al Señor Jesucristo, porque equivale a "Mesías".

Igualmente de presuntuoso son los títulos de: ministro, siervo, misionero, apóstol, ángel de la iglesia (muy triste y poco deseado sería el cielo con esta clase de "ángeles" allá arriba); y así podría seguir enumerando una larga lista de huecos y suntuosos títulos que se otorga el hombre, pero todos ellos como dice el apóstol Pablo, no son más que basura, porque siempre toda la gloria debería ser exclusivamente para el Señor, y todos nosotros no somos más que hermanos.



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