Manual Biblico


































Por Jack Fleming


Capítulo 28 - El Ecumenismo

Jn.17: 21 "Para que todos sean uno, como tú, oh Padre, en mí, y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me enviaste".

2Cor.6: 14-17 "No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois el templo del Dios viviente, como Dios dijo: Habitaré y andaré entre ellos, y seré su Dios, y ellos serán mi pueblo. Por lo cual, SALID de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor, y no toquéis lo inmundo; y yo os recibiré".

Es curioso como los agentes de Roma que promueven el ecumenismo, solamente se limitan a extraer de su contexto Jn 17: 21, pero nunca citan 2Cor.6. Y no podrían hacerlo, porque interpretar Jn.17: 21 tergiversándolo como lo hacen, estaría en una abierta contradicción con este pasaje, donde Dios nos manda a no entrar en alianzas con los inconversos y con los que contradicen las enseñanzas bíblicas "¿qué acuerdo hay en el templo de Dios y los ídolos?" No solamente nos prohíbe las alianzas con ellos, sino que nos ordena "salid de en medio de ellos".

Veamos primeramente Jn.17: 21 y por qué los agentes de Roma le dan esa interpretación tan arbitraria, violando los principios más elementales de la interpretación bíblica, que como el mismo apóstol Pedro dice en 2Pd.1:20 "ninguna profecía de la Escritura, es de interpretación privada". Es decir, no podemos interpretar un versículo aisladamente de su contexto; la Biblia debe ser interpretada con la Biblia, y nunca un versículo puede contradecirse con lo que Dios ha dicho en otro pasaje.

En Jn.17 encontramos la preciosa oración intercesora del Señor, por todos aquellos que se han convertido de corazón a él y gozan de la seguridad de su salvación, porque son hijos de Dios; por todos los que han nacido de nuevo y constituyen Su Iglesia. No es una proclama a la unidad incondicional, a la unidad poligámica que busca Roma con todos los credos, aún con aquellos que rechazan la divinidad de Cristo y ensalzan a hombres por sobre el Señor, o tienen a otros al mismo nivel de Cristo.

Los romanistas, que son los autores y promotores de esta promiscuidad religiosa que dieron en llamar ecumenismo, sostienen que lo más importante es la sinceridad en sus creencias.

En Jn.17 el Señor está orando al Padre por los que han creído en él y fueron redimidos en Su sangre preciosa, los que le aceptaron como su único y suficiente Salvador personal. Dice en el vrs. 9 "Yo ruego por ellos, NO RUEGO por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son".

Se aprecia de modo muy evidente que no está rogando por todos, sino que únicamente por los que ya son salvados. Vrs. 11 "Padre Santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros". Éstos son los que menciona en el vrs. 8 "las palabras que me diste, les he dado, y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste".

El Señor está orando por la unidad de los que creen la Palabra de Dios y han reconocido que Cristo es el enviado de Dios Padre. "Yo ruego por ellos, no ruego por el mundo". El Señor no está rogando, ni menos pidiendo la unidad con los que desprecian Su Palabra y no han creído en Él como único Salvador personal.

No está haciendo un llamado a la unidad con los que no obedecen Su Palabra o son indiferentes a ella, ni con los idólatras como aclara en 2Cor.6: 16. Él está orando por la unidad de los creyentes salvados que constituyen Su iglesia, los cuales son Su rebaño, no por los que "están buscando" la salvación o intentando "ganarse" la salvación; o pertenecen a otro rebaño que tenga "otro pastor" que esté usurpando al verdadero (Cristo), como es en el caso del "papa" en los romanista, y muchos otros líderes en las diferentes sectas que también tienen una cabeza humana como sede central aquí en la tierra.

Jn.10: 27 "Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen, y yo les doy (no dice les daré) vida eterna (son ahora, salvos para toda una eternidad, no incluye a los que están "trabajando" para ser salvos por obras), y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano(poseen la seguridad eterna de su salvación). Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre".

De ese rebaño cuyo único Pastor es Cristo, es que el Señor está orando que sean uno. Aquellos que ya son salvos y que están en la mano poderosa del él, desde donde nadie ni nada podrá arrebatarlos jamás. Por los que TIENEN esa salvación eterna y segura es que está pidiendo al Padre que sean uno; pero su petición no abarca la mixtura con otros credos que no tengan esta fe y obediencia a Su Palabra.

Sabemos por el relato general de la Biblia que a los suyos vino, a los israelitas, pero estos no le recibieron, aunque en Rm.11:25-26 dice: "ha acontecido a Israel endurecimiento en parte, HASTA que haya entrado la plenitud de los gentiles, y luego todo Israel será salvo".

Esto significa que cuando la plenitud de los gentiles haya llegado, es decir, su iglesia este completa con el número de salvados gentiles que la constituyen, será arrebatada a los cielos para entrar en el gozo de Su Señor, ENTONCES Dios entrará en tratos nuevamente con la nación de Israel y ellos serán salvos nacionalmente.

Hoy Israel está en endurecimiento y no aceptan al Señor Jesús como a su Cristo y Salvador, pero cuando la iglesia sea quitada del escenario del mundo, todo Israel será salvo. De eso está hablando el Señor cuando dice allí en Jn.10:16 "También tengo otras ovejas que no son de este redil, aquellas también debo traer, y oirán mi voz, y habrá un rebaño, y un pastor".

El Señor, cual Dios Omnisciente sabía que tenía ovejas entre los gentiles y también entre los judíos, y que finalmente ambos pueblos serían un solo rebaño con un solo Pastor, que sería Cristo mismo, y no el "papa" como pretende el movimiento ecuménico, que fue gestado y es impulsado desde la cuna de la idolatría de la "iglesia" mariana de Roma, la que ha logrado envolver con sus tentáculos a los seudoevangélicos de hoy.

¿Cuál fue la razón que motivó al Vaticano crear este nuevo plan de acción del Ecumenismo? No es otra que la gran crisis que está afectando a esa organización. La gran deserción y el avance arrollador del evangelio de Jesucristo.

Estadísticas muy confiables prueban que en Latinoamérica, las iglesias evangélicas están creciendo a un ritmo superior a tres veces el crecimiento de la población, y ¿de dónde provienen todos estos nuevos convertidos al evangelio? Obviamente de la iglesia católica.

Por ejemplo, a fines del año 1995 en Santiago (Chile), el cardenal Oviedo citó a un encuentro a más de 600 delegados, entre obispos, sacerdotes, religiosas y seminaristas, para analizar "su profunda preocupación por el alejamiento masivo de los católicos de su iglesia, para volcarse a las iglesias evangélicas".

Entonces, uno legítimamente se pregunta: ¿Quiénes son los más interesados? ¿A quiénes les favorece este movimiento ecuménico? ¿A los evangélicos que están creciendo, o a los católicos que están en crisis?

La verdadera razón para que el Vaticano haya ideado esta nueva estrategia para frenar el avance de la iglesia evangélica, es su desesperación para salir de la crisis en que se encuentra. Pero de ninguna manera han cambiado su apreciación hacia "los herejes" o "protestantes" como nos denominan internamente, aunque ahora, para conservar las apariencias, en público nos llaman "los hermanos apartados".

Antiguamente, durante siglos, cuando gozaron de un poder absoluto, mandaron a las llamas de la hoguera a todos los que no profesaban su fe: cristianos, judíos y moros como ellos llamaban, fueron perseguidos, torturados y asesinados brutalmente por "herejes".

La historia, muy conservadoramente nos habla de 65 millones de personas que fueron salvajemente torturados y asesinados por la "Santa Inquisición".

Hoy que esas prácticas medievales no pueden ser ejercidas, porque los medios de comunicación son un freno para esos actos inmorales de genocidio, se han visto en la necesidad de idear otros medios de exterminio.

Han sido forzados a cambiar de tácticas, pero su corazón no ha cambiado, porque aunque para cumplir sus fines ahora no nos llaman "herejes", sino los "hermanos apartados"; todavía siguen mandando a todos los que no son católicos a las llamas del infierno, porque continúan sosteniendo en sus último catecismo del Vaticano II que no hay salvación fuera de la iglesia católica, y que ella es la única iglesia verdadera.

Además lo aseguran en sus libros oficiales que ellos jamás desistirán de su posición respecto a la infabilidad del papa, a María, el celibato, y toda su larga lista de postulados que no aparecen en la Biblia.

Entonces uno se pregunta ¿qué acercamiento puede tener un evangélico verdadero con ese credo idolátrico? que nos condena irremisiblemente a las llamas del infierno a todos los que no aceptamos sus prácticas antibíblicas, ni aceptamos el culto al hombre ni a María, ni a todo esos credos que constituyen los postulados de fe de su organización que ellos mismos aseguran, jamás lo abandonarán.

En su desesperación, para no sucumbir definitivamente en la actual crisis que les aflige, se han acercado a otros credos religiosos, sin importarles en absoluto que estos niegan la divinidad de Jesucristo y no son cristianos, muchos de ellos son politeístas, creen en la reencarnación y el culto a los muertos.

Aunque la verdad es que hoy en día muchos católicos también creen en la reencarnación, y siempre han practicado el culto a los muertos, "las animitas", y la comunicación que ellos pretenden obtener por medio de sus rezos con los santos que murieron en la antigüedad (incluyendo a María).

En una revista publicada por el arzobispado Chileno con motivo de la visita del papa a ese país, en su página central mostró una fotografía que grafica muy bien lo que estoy afirmando. Aparecen como 25 líderes mundiales de las creencias religiosas más antagónicas, como budistas, induistas, islámicos, judíos, ortodoxos, etc. y al centro estaba "su santidad" el papa.

El argumento propagandístico que esgrimen para justificar ese apoyo que desesperadamente buscan, es la "sinceridad". Y sostienen con una hipocresía que asusta, que lo más importante es la sinceridad; no importa que Ud. crea en Buda o en Krishna, en Mahoma o en Confucio, lo único que importa es su "sinceridad", la cual Dios finalmente tomará en cuenta para su salvación.

Esto es indudablemente un nuevo desvarío de su mente, o mejor dicho, una mentira más del enemigo de las almas, que busca propósitos muy distintos a lo revelado por el Señor.

En ninguna parte de la Biblia dice que alguien pueda ser salvo por su sinceridad, si así fuera, en vano murió en Señor en la cruz. Lo que la Biblia afirma es que ellos pueden ser muy sinceros, pero eso significa únicamente que están sinceramente equivocados, y que serán sinceramente condenados.

Un ejemplo bíblico sobre la ineficacia de la sinceridad para obtener la salvación, lo encontramos en la experiencia del apóstol Pablo, fue muy sincero en sus creencias como fariseo, celoso e irreprensible como dice su propio relato en la carta a los Filipenses (3: 4-8), pero cuando conoció en forma personal al Señor, todo eso, incluyendo su propia sinceridad, lo consideró "basura".

Lo mismo vemos en la experiencia de un hombre tan sincero como Nicodemo. Pero el papa y los demás líderes que promueven el ecumenismo, sostienen que se puede salvar por medio de la sinceridad, en cambio Dios dice en Su Palabra que eso es "basura".

¿Qué puede tener en común un cristiano verdadero, que tiene en su corazón al Señor como único Salvador, con aquellos que han inventado cientos de caminos para llegar a Dios? Con los que han despreciado el ÚNICO Camino, el único Salvador que Dios ha provisto ¿qué comunión puede existir entre el creyente y el incrédulo?

2Cor.6: 14-17 "No os unáis en yugo desigual con los incrédulos, porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos?...Por lo cual, SALID de en medio de ellos, y apartaos dice el Señor".

El Señor nos manda apartarnos de ellos, de los que veneran ídolos, de los incrédulos en la Palabra de Dios, de los que hacen vana la cruz de Cristo. No nos manda a la unión con ellos, como falsamente promueve el ecumenismo, muy por el contrario, nos ordena "SALID de en medio de ellos, pueblo mío".

Los incrédulos, ciegos guías de ciegos, despreciando lo que Dios nos ordena, dicen: "si... Jesús es el único Redentor, pero miren, aquí está su madre, quien también es corredentora con él, rezadle a ella y Dios les va a escuchar". Estimado amigo, si Ud. es de los que ha creído este absurdo, tome un diccionario y compruebe el engaño de esta afirmación. Corredentor significa: "que es redentor juntamente con otro". Dios ha dicho que existe un solo Redentor, pero el Vaticano dice que son dos.

En Pr. 14: 12 Dios dice: "Hay camino que al hombre le parece derecho, pero su fin es camino de muerte".

El ecumenismo no es otra cosa que una unidad poligámica, como la describe perfectamente Dios en Ap.17. El Dios Omnisciente nos reveló anticipadamente el ecumenismo que promueve Roma, para que los cristianos verdaderos no seamos sorprendidos con esta artimaña del diablo.

Curiosamente la propia iglesia católica interpreta que esta Babilonia que se menciona en Ap.17, corresponde a Roma. Cito textualmente de la Biblia Católica Jerusalén, donde como en todas las Biblias de ellos, incluyen el comentario oficial del Vaticano, dice en su pág. 1782 Ap.17:2 "Ven acá, y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la cual está sentada sobre muchas aguas, con la cual han fornicado los reyes de la tierra, y los moradores de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación...y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación, y en su frente un nombre escrito, un misterio: BABILONIA la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra, y estaba ebria de la sangre de los santos, y de la sangre de los mártires de Jesús". Y en la interpretación oficial de la iglesia católica romana, que añaden al pié de la página, afirman que "Babilonia, aquí representa a ROMA".

Entiendo que esto pueda sorprender a algunos, porque esta una de las pocas veces donde la iglesia católica romana, se quita su careta y se muestra tal como el Señor la describe y cuál será su fin.

La prohibición que Dios hace para la unidad es entre la luz y las tinieblas, entre los creyentes y los incrédulos, entre los hijos de Dios y los hijos de este mundo; pero los que pertenecen al mismo reino de las tinieblas, tienen todo el derecho de unirse entre ellos, porque los une un mismo padre y los mismos intereses de este mundo.

El único reproche que les haría a estos seudoevangélicos que están fornicando con la Gran Ramera, es su falta de honestidad por no reconocer que ellos no son cristianos ni evangélicos. Pero por amar las mismas cosas que Roma, tienen todo el derecho de unirse con ella; si no lo hicieran ¿cómo se cumplirían las Escrituras que profetizaron sobre los que se prostituyeron con la gran ramera?

Los seudoevangélicos tienen muchas cosas en común con Roma, además de pertenecer a un mismo reino, por ejemplo:

1.- Su desprecio por la Palabra de Dios. Unos mataban a los que leían la Biblia, los otros dicen que "la letra mata", refiriéndose irreverentemente a la Palabra del Señor. La cual es viva y eficaz para darnos vida y conducirnos a la verdad.

2.- Unos añadieron libros apócrifos, la tradición y la palabra "infalible" de su líder. Los otros añaden nuevas revelaciones y sueños.

3.- La jerarquía eclesiástica, en la que elevan a sus líderes a una categoría superior, y rebajan al resto a una condición de "laicos" que significa los ignorantes, los no letrados. Unos son los "ungidos" y el resto los destinados a obedecer incondicionalmente.

4.- La construcción de grandes templos, denominando ambos grupos a los más suntuosos "catedrales" y a los más pequeños "capillas", terminología abiertamente católica.

5.- La inseguridad de su salvación. Ambos grupos dicen estar "trabajando" para intentar postular a la salvación.

6.- Las obras. Los dos grupos consideran las obras como indispensables para "ganarse" la salvación; en un desprecio absoluto por la obra completa y perfecta de Jesucristo, a la cual Dios enseña que no podemos añadirle nada nuestro.

7.- Las mandas y penitencias. Roma, explotando la superstición, ha fomentado esta práctica que le ha traído muy buenos dividendos. Los seudoevangélicos también se han incorporado a este sistema como un medio de obtener jugosas ganancias; sus líderes han promovido la idea de agradar a Dios por medio de las ofrendas y el diezmo para que les vaya bien, por el contrario, "si le roban a Dios" le vendrán males y calamidades de toda índole, por lo tanto, en la actualidad ni existe diferencia alguna con las mandas de los católicos, quienes también dan dinero para conseguir algún favor de su santo favorito.

8.- La política. Roma siempre, desde su nacimiento en el siglo IV ha participado en política. El Vaticano, gracias al favor conferido por el dictador Mussolini, goza de un reconocimiento oficial en el mundo, de ser un estado independiente, con embajadores en todos los países donde mantiene relaciones diplomáticas, al igual que cualquiera otra nación.

La Democracia Cristiana mundial es su partido oficial que los representa. Hoy los seudoevangélicos también se están incorporando activamente al mundo de la política, y el sueño de muchos es llegar a tener su propio partido político "evangélico".

Cómo desconocen que los cristianos somos embajadores de Cristo, por lo tanto no podemos mezclarnos con la política contingente, podremos votar, pero no ser candidatos porque nuestro reino no es de este mundo, aún nuestra ciudadanía es la celestial.

9.- La Música. Es curioso como ambos grupos han seguido explotando el camino de Jubal. Roma ha dejado sus cantos gregorianos, para atraer gente por medio de la música popular del mundo. Los seudoevangélicos han ido más lejos, incorporando todos los ritmos bailables del mundo, Rock, Rap, Cumbia, Salsa, Tango y cualquier cosa del mundo que sea atrayente para que nadie en sus "iglesias" extrañe el mundo.

10.- Las lenguas. Resulta impactante ver a sacerdotes católicos y sus congregaciones, hablando en "lenguas", entiéndase por esto, la jerigonza de los carismáticos. Este es realmente el último intento de Roma para confundir y atraer a los seudoevangélicos.

Podría seguir indicando muchísimos otros puntos más de coincidencia entre los católicos y los seudoevangélicos, como el bautismo de infantes, la superstición, la bendición de lugares y objetos, las supuestas "apariciones" (visiones de María en unos y de Jesús en los otros), la veneración y culto al hombre (su líder espiritual), que son la única iglesia que salva, etc. Todo lo cual les confiere el derecho absoluto de unirse entre ellos; pero lo que todo cristiano consecuente con su fe y con la Palabra de Dios tiene que admitir, es que el creyente verdadero no puede unirse en yugo desigual con los idólatras que veneran a un hombre, adoran una mujer y desprecian la Biblia. "Salid de en medio de ellos, y apartaos, dice el Señor".

Recomiendo leer nuestro libro, que también está publicado íntegramente en este sitio web (en la sección eLIBROS) "24 semejanzas entre católicos y seudoevangélicos". Que el Señor le otorgue sabiduría y santidad en estos tiempos difíciles que nos ha correspondido vivir, y por sobretodo que escudriñe la Biblia por usted mismo, para ver si estas cosas son así.


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