Manual Biblico













































Por Jack Fleming


Capítulo 44 - La Elección

Esta doctrina abarca la elección colectiva de la nación de Israel como pueblo escogido de Dios, y la elección individual de cada creyente en particular.

En la exposición de este tema me referiré principalmente a la elección individual.

No hay otro tema que exacerbe más el orgullo humano como la elección soberana que Dios ha hecho "SEGUN EL PURO AFECTO DE SU VOLUNTAD" Ef. 1:5

El hombre se ha formado un concepto demasiado humano de Dios. Los idólatras se fabrican "dioses" de madera o de piedra, pero muchos llamados cristianos se fabrican dioses producto de sus propias mentes, quienes en lugar de escudriñar las Escrituras por sí mismos, aceptan perezosamente las enseñanzas de otros. Para muchos el Dios de la Biblia es completamente desconocido.

Dios reprochó a los antiguos diciéndoles: Sl.50:2 "Pensabas que de cierto sería yo como tú". Y en nuestros días nos tiene que recordar lo mismo.

No existe otra doctrina que haya sido más tergiversada o eludida, y muchas veces de forma deliberada, como la elección.

Un hombre sabio dijo: "Un poco de la doctrina de la predestinación es algo peligroso. Entonces, hemos de beberla profundamente, o no toques el manantial sagrado". Efectivamente, los primeros sorbos confunden y perturban la mente humana, pero sorbos más profundos vencen los efectos intoxicantes y restauran nuestros sentidos, y nuestras almas comienzan a regocijarse hasta un éxtasis indecible que nos transporta hasta el mismo trono de la gracia del Dios Soberano y Omnipotente.

Muchos de los que han criticado esta doctrina lo han hecho sin haberla estudiado adecuadamente. Ningún cristiano tiene derecho de tomar tijeras y quitar de la Biblia aquellos pasajes que no le agradan o confunden sus mentes finitas.

Es evidente que la elección apela a la revelación divina y no a la razón humana. El deber de un cristiano que desea ser hallado fiel por su Señor, es predicar lo que Dios ha revelado en Su Palabra, para poder decir como el apóstol Pablo Hch.20:26/27 "Por tanto, yo os protesto en el día de hoy, que estoy limpio de la sangre de todos; porque no he rehuido anunciaros todo el consejo de Dios".

Negar u ocultar la elección soberana de Dios, es desarticular todo el plan de la salvación que Dios realizó desde antes de la fundación del mundo. Porque todas las doctrinas de este sistema están estrecha y preciosamente entretejidas (la redención, justificación, santificación, etc.). Desvinculadas de la doctrina de la elección, pierden su brillo y su origen divino.

Aquellos predicadores que creen en la elección pero mantienen esta tremenda verdad oculta, encerrada en un cofre bajo siete llaves y nunca la sacan a luz en su ministerio, serán pesados y hallados faltos por no haber anunciado todo el consejo de Dios (Hch.20:27).

Si esta doctrina fuera predicada sin temor, el modernismo y ecumenismo no tendrían cabida en nuestras iglesias. Seguramente que el número de "cristianos nominales" sería reducido notablemente, pero los que quedaran serían fieles y consagrados al Señor. Y como en las iglesias modernas lo más importante es tener una gran multitud para disponer de muchos diezmadores, fácil resulta entender porqué esta doctrina es tan impopular.

Hemos de esclarecer nuestra posición. ¿Deseamos atraer multitudes o ser fieles al Señor?

En nuestros días se mide la bendición del Señor por el número de asistentes. Se habla que una reunión de jóvenes fue grandemente bendecida porque asistieron 15.000 jóvenes, pero voluntariamente se pasa por alto que esos jóvenes se reunieron para tocar música del mundo. Aunque le pongan una letra que dicen que es cristiana, la cual por la estridencia de los equipos estereofónicos ni aún se escucha. Los verdaderos cristianos sabemos que eso no es bendición del Señor.

También las estadísticas dicen que los Mormones están creciendo y construyendo dos locales al día en el mundo, pero lógicamente tampoco es bendición del Señor.

Otros para justificar su irresponsable pasividad se declaran "neutrales" o dicen que si esto o aquello no es del Señor, tendrá que desaparecer, pero siguiendo ese argumento simplista, tendríamos que haber esperado por ejemplo que la iglesia católica hubiera desaparecido hace muchos siglos. Pero bien sabemos que el Señor dejará crecer la cizaña junto al trigo, hasta el fin de los tiempos. Pretenden disfrazar la cobardía, la complicidad, el encubrimiento, como muestra de "humildad".

Nuestra responsabilidad es predicar todo el consejo de Dios. No basta con predicar la verdad, sino que debemos predicar TODA la verdad, y aún denunciar la mentira, como lo hizo el Señor y los apóstoles; incluso Juan el Bautista fue muy celoso en cumplir con esta responsabilidad durante su ministerio. Pero hoy en día, que tenemos un cristianismo cómodo y tibio, nadie está dispuesto hacerlo, porque se tiene que pagar un precio muy alto.

Cuando Cristo hablaba a las multitudes no rehusaba enseñar aun aquellas doctrinas que a algunos les pudiera parecer dura. En Jn. Cap.6, donde les predicaba acerca del verdadero Pan de vida, también enseñó sobre la elección de Dios y les dijo en el verso 44 "Ninguno puede venir a mí, si el Padre que me envió no le trajere".

En el vrs. 48 al 58 les dijo que él era el pan de vida.

Versículo 60 "Al oírlas, muchos de sus discípulos dijeron: Dura es esta palabra ¿quién la puede oír?".

Versículo 66 "Desde entonces muchos de sus discípulos volvieron atrás, y ya no andaban con él".

Cristo nunca buscó agradar a sus oyentes, actitud tan recurrente en los seudoevangélicos. El y sus apóstoles hablaron sin tapujos sobre la elección divina. También los santos fieles que Dios utilizó para impulsar la Reforma lo hicieron con gran valentía, de tal modo que la doctrina de la elección pasó a ser baluarte de la Reforma.

Lutero, Zwinglio y especialmente Calvino destacaron estas verdades con inusitado relieve. Calvino las desarrolló tan claramente y en forma tan profunda que desde entonces ha sido llamada esta doctrina de la elección como "Calvinismo".

Todos los reformadores de esa época se identificaron tan plenamente con esta doctrina, que pasó a ser pilar de los postulados evangélicos. Es más, se consideró que todos aquellos que la rechazaban, no eran evangélicos.

Esto obligó a reexaminar sus doctrinas, purificarlas y fortalecerlas, lo que trajo como consecuencia que la iglesia fue grandemente enriquecida por los frutos intelectuales y espirituales que conllevó este estudio masivo de la Palabra de Dios.

Entre los grandes reformadores y que fueron fieles defensores de la doctrina de la elección podemos citar a Lutero, Zwinglio, Calvino, Knox, Whitefield, etc., y que produjo un gran impulso en las misiones en el extranjero: Livingston en África, Morrison en la China, Carey en la India, etc., todos ellos grandes exponentes de la doctrina de la elección.

Los adversarios de la doctrina de la elección son conocidos comúnmente como "Arminianos". Este nombre fue heredado de Jacobo Arminio, teólogo Holandés del Siglo XVII. En 1603 Arminio fue nombrado profesor de teología de la Universidad de Leiden. Aunque fue un destacado defensor del Calvinismo, con el tiempo se transformó en un opositor de esa doctrina que hasta entonces era aceptada casi universalmente, inclusive la iglesia católica desde su nacimiento en el siglo IV y en el transcurso de su historia tuvo grandes teólogos que se identificaron con la doctrina de la predestinación, Agustín, Tomás de Aquino y otros.

Jacobo Armino murió en 1609, pero el conflicto no terminó con su muerte. En Noviembre de 1618 hasta Mayo de 1619 se realizó una asamblea, que se conoce como "Sínodo de Dordrecht" donde las iglesias evangélicas condenaron las doctrinas de los arminianos y promulgaron los conocidos cinco puntos del Calvinismo.

Los célebres cinco puntos de la estrella calvinista no están brillando en el día de hoy, puede que esta sea la causa entre otras por la que tenemos un cristianismo tan liviano y tibio. Los predicadores que creen en la elección no la predican, muchos de ellos por temor a perder adeptos y arruinar su reputación.

David Steele en su libro "The Five Points of Calvinism" presenta en forma muy clara los contrastes entre el Arminianismo y Calvinismo.

Un resumen muy escueto de esta formidable exposición sería:

ARMINIANISMO

CALVINISMO

1.- La fe es el don del pecador a Dios, es lo que el hombre contribuye a la salvación.

1.- La fe es el regalo de Dios al hombre.

2.- La fe y las obras futuras fueron previstas por la Omnisciencia de Dios y esto motivó la elección de ellos. La causa fundamental de la salvación, es la decisión del pecador de escoger a Cristo.

2.- Dios es el que soberanamente da la fe y el arrepentimiento a sus escogidos, los cuales son elegidos por el puro afecto de su voluntad.

La decisión es del Soberano y Todopoderoso.

3.- La redención en Cristo es eficaz sólo si el hombre decide aceptarla.

3.- La redención proveyó al hombre todo lo necesario para lograr su salvación, inclusive la fe y el arrepentimiento que los une a él.

4.- El llamado del Espíritu Santo puede ser resistido por el hombre, debido a su libertad de aceptar o rechazar.

El Espíritu Santo puede traer a Cristo sólo a aquellos que se lo permitan.

La muerte de Cristo es eficaz siempre que estos crean.

4.- El Espíritu Santo hace un llamamiento irrevocable a sus elegidos, los cuales estaban muertos y por lo tanto, incapaces de aceptar al Señor.

Dios abre el corazón de ellos y les da vida.

La gracia de Dios es irresistible.

5.- Los que creen y son verdaderamente salvos, pueden perder su salvación por no perseverar en la fe, debido a que la fe, depende del hombre. El hombre, y no Dios, determina quienes serán salvados

5.- La salvación es eterna y no se puede perder, porque depende exclusiva y completamente de Dios, no del hombre.

El Dios Trino determina quienes han de ser salvos.

Es evidentemente que el calvinismo apela exclusivamente a la revelación divina y no a la razón humana, a la Biblia y no a nuestros sentimientos ni emociones.

C.H. Spurgeon uno de los más grandes expositores bíblicos de la historia del cristianismo, se refería sin rodeos a este tema exaltando la Soberanía de Dios y la Gracia con la cual los salvados hemos sido bendecidos.

Predicando sobre Mt. 20:15 dijo: "No hay atributo más confortador para sus hijos, que el de la Soberanía de Dios. Bajo las más adversas circunstancias y las pruebas más severas, creen que la Soberanía los gobierna y que los santificara a todos. Para ellos, no debería haber nada por lo que luchar más celosamente que la doctrina del señorío de Dios sobre toda la creación, el reino de Dios sobre todas las obras de sus manos. El trono de Dios, y su derecho a sentarse en el mismo.

Por otro lado, no hay doctrina más odiada por la persona mundana, ni verdad que haya sido más maltratada, que la grande y maravillosa, pero ciertísima doctrina de la soberanía del infinito Dios Todopoderoso. Los hombres permitirán que Dios esté en todas partes, menos en Su trono.

Le permitirán formar mundos y hacer estrellas y dispensar limosnas y conceder mercedes, sostener la tierra y soportar los pilares de la misma, iluminar las luces del cielo, y gobernar las incesantes olas del océano; pero cuando Dios asciende a Su Trono, sus criaturas rechinan los dientes. Y nosotros proclamamos un Dios entronizado y su derecho a hacer su propia voluntad con lo que le pertenece, a disponer de sus criaturas como a Él le place, sin necesidad de consultarlas.

Entonces se nos maldice y los hombres hacen oídos sordos a lo que decimos, ya que no aman a un Dios que está en Su Trono. Pero es a Dios en Su Trono que nosotros queremos predicar. Es al Dios de la Biblia en quien confiamos":

Sl.135:6 "Todo lo que Jehová quiere, lo hace, en los cielos y en la tierra".

El Señor Jesucristo oró:Copiado ilegalmente de EstudiosMaranatha.com

Mt.6:10 "Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra".

¿Cree alguno que esta oración quedó sin respuesta por parte de Dios? Dios es SOBERANO, gobierna en el cielo y en la tierra, y lo que Él quiso ha hecho.

El Señor Jesucristo enseñó públicamente sobre la elección (Jn.6:44,65, 13:8, 15:16, 19, 17:9, 11, 24, etc.).

Este fue también el ejemplo que nos dejaron los grandes líderes de la iglesia. C.H.Spurgeon, llamado "el príncipe de los predicadores", hasta en sus predicaciones del evangelio anunciaba a grandes voces a los inconversos, esta preciosa verdad de la elección que le entrega toda la gloria a Dios.

La doctrina de la elección es la que más exalta la Soberanía de Dios. Por otro lado la responsabilidad humana se basa en la Soberanía del Señor del cielo y la tierra.

Rm.9:17/24 "La Escritura dice a Faraón: Para esto mismo te he levantado, para mostrar en ti mi poder, y para que mi nombre sea anunciado por toda la tierra...Mas antes, oh hombre, ¿quién eres tú, para que alterques con Dios? ¿Dirá el vaso de barro al que lo formó: Por qué me has hecho así? ¿O no tiene potestad el alfarero sobre el barro, para hacer de la misma masa un vaso para honra y otro para deshonra? ¿Y qué, si Dios, queriendo mostrar su ira y hacer notorio su poder, soportó con mucha paciencia los vasos de ira preparados para destrucción, y para hacer notorias las riquezas de su gloria, las mostró para con los vasos de misericordia que él preparó de antemano para gloria?".

En el estudio del tema de la elección es indispensable tener presente verdades que son pilares de esta preciosa doctrina:

1. Los inconversos serán condenados por ser pecadores, no por no haber sido escogidos.

Unos son objetos de la Misericordia de Dios - Otros de la Justicia. NADIE recibe injusticia.

2. Los creyentes tenemos fe porque fuimos escogidos, y no fuimos escogidos porque tendríamos fe.

La fe es consecuencia de la elección.

La fe y las obras son FRUTO de la elección, NO EL MOTIVO (Ef.2:8/9, Rm.11:35, Filp.2:13, Job 41:11, 2Tim.1:9).

La fe la entrega Dios (Rm.12:3, Tito 1:1, Heb.12:2).

Aún el arrepentimiento lo da Dios (Hch.11:18, Rm.2:4, Filp.2:13, Hch.5:31, 2Cor.7:9/10).

Dios nos revela en forma muy clara en su Palabra, nuestra imposibilidad de buscar a Dios y su completa intervención en nuestra salvación:

Rm.3: 11 "No hay quien busque a Dios".

12 "No hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera uno".

23 "Todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios".

1Jn.1: 8 "Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos".

Ef.2:1 "Él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados".

2Tim.1:10 "(Cristo) quitó la muerte y sacó a luz la vida".

Rm.12:3 "conforme a la medida de fe que DIOS REPARTIÓ a cada uno".

Ef.2:8 "por gracia sois salvos por medio de la fe, y esto NO de vosotros, pues es don (regalo) de Dios".

Heb.12:2 "puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe". (El autor de la fe es Jesús).

Filp.2:13 "Porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad".

Jn.1:12/13 "Les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de varón, SINO DE DIOS".

Stgo.1:18 "Él, de SU Voluntad, nos hizo nacer por la palabra".

Jn.10:28 "YO les doy vida eterna".

Así como en nuestro primer nacimiento no tuvimos NINGUNA participación ni decisión, también ocurre en nuestro segundo nacimiento. Leímos en Stgo.1:18 y en Jn.1:12/13 que nacimos de nuevo por la voluntad DE DIOS.

Algunos se confunden con pasajes como 1Tm.2:4 "Dios QUIERE que TODOS sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad". "Quiere", expresa su preferencia, no su intención. Esto resulta obvio al considerarlo con el resto de las Escrituras, en la cual no existe contradicción alguna, porque bien sabemos que no todos serán salvos, porque:

Rm.9:19 "¿Quién ha resistido a SU voluntad?".

Sl.115:3 "Todo lo que quiso ha hecho".

Sl.135:6 "Todo lo que Jehová quiere LO HACE, en los cielos y en la tierra".

Job 23:13 "si Él determina una cosa, ¿quién lo hará cambiar"

También en Jn.12:47 dice que Él vino "a salvar AL MUNDO". En lJn.2:2 añade: "Él es la propiciación por nuestros pecados, y no solamente por los nuestros, sino que también por los DE TODO EL MUNDO". En el evangelio de Juan, dice de Juan el Bautista en Jn.l:7 que vino "a fin de que TODOS CREYESEN por él". Decir que el ministerio de Juan el Bautista daba oportunidad a que cada ser humano creyera, sería absurdo, porque bien sabemos que su ministerio fue exclusivamente a la casa de Israel (Jn.l:31).

Esto también ocurre con el vocablo "mundo" (o tierra), es usado cuando se hace alusión a una gran cantidad. Por ejemplo, en Lc.2:1 dice referente al edicto promulgado por Augusto César, "que TODO EL MUNDO fuese empadronado". Lógicamente entendemos que se refiere a esa pequeña región controlada por Roma, y no a toda la humanidad. La Biblia está escrita en el lenguaje corriente de las personas y debe entenderse de esa manera.

Interpretar 1Tim.2:4 cuando dice que Dios "quiere que todos los hombres sean salvos", aisladamente del resto de la Biblia, nos conlleva a dos interpretaciones que muy bien sabemos que se contradicen con la revelación global de la infalible Palabra del Señor.

1. TODOS los hombres serán salvos (que nadie irá al infierno), porque el Dios Todopoderoso dijo: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra", y "haré TODO lo que quiero" (Is.46:10), "¿Quién ha resistido a SU Voluntad?"(Rm.9:19), o

2. NADIE será salvo, porque Dios dijo:"Quiero que TODOS los hombres sean salvos", mas en última instancia debe ser NO COMO YO QUIERO sino como ellos quieran, la decisión final es del pecador que está muerto en sus delitos y pecados. Y como no hay quien busque a Dios (Rm.3:11), finalmente nadie se salvará.

Como vemos, la Biblia ha de interpretarse dentro de su contexto general, de lo contrario caeríamos en esta interpretación absurda de 1Tim.2:4 "TODOS serán salvos" o "NADIE será salvo".

También encontramos pasajes que dicen: "el que quiera que venga", pero el punto vital es ¿cómo llega una persona que está muerta y no tiene la menor intención ni deseo de buscar a Dios, a "querer"?. Si una persona quiere, es porque puede escoger, pero la naturaleza pecaminosa es opuesta a Dios: 1Cor.2:14 "Pero el hombre natural no percibe las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y NO las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente".

Gál.5:17 "Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne, y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis".

Rm.7:18/20 "Y yo sé que en mí, esto es en mí carne, no mora el bien; porque el querer el bien está en mí (Pablo se refiere inclusive a su estado como creyente), pero no el hacerlo. Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago. Y si hago lo que no quiero, ya no lo hago yo, sino el pecado que mora en mí".

En consecuencia, el estado natural del hombre, su naturaleza pecaminosa que es opuesta e incapaz de buscar a Dios, TIENE que ser cambiada por un poder externo a él, por la intervención soberana y todopoderosa de Dios, por la Gracia irresistible, a fin de que pueda querer e ir al Señor.

En la oración intercesora de Jesús, admite que no muere por toda la humanidad sino exclusivamente por todos los elegidos. Jn.17:9"No ruego por el mundo, sino por los que me diste".

Mt.21:28 "da su vida por MUCHOS" (no por todos).

Jn.10:15 "pongo mi vida por las ovejas"

26 "vosotros no creéis, porque no sois de mis ovejas"

Rm.9:16 "Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia".

Jn.6:65 "Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuere dado del Padre".

El Dios de la Biblia difiere grandemente del Dios de los púlpitos. El no es el Ser suplicante que está rogando a sus criaturas para que si tienen a bien, le hagan del favor de llegar a Él, muy por el contrario, Él es el Dios Soberano que llama a sus escogidos con llamamiento irrevocable.

Rm.11:29 "Irrevocable es el llamamiento de Dios".

Es decir, que el que es llamado por Dios, no se puede resistir.

Rm.9:19 "¿Quién ha resistido a Su voluntad?".

En Rm.8:28/30 tenemos las cinco etapas de la elección:

1. CONOCIO

2. PREDESTINO

3. LLAMO

4. JUSTIFICO

5. GLORIFICOPor Jack Fleming

--"Los que conforme a Su propósito son llamados. Porque a los que antes CONOCIÓ"...

"Conocer" en el sentido bíblico de ser el motivo especial del favor de Dios. En Amós 3:2 dice de Israel:"a vosotros solamente he conocido de todas las familias de la tierra". Pablo dice en lCor.8:3 "si alguno ama a Dios, es conocido por Él". El Señor dijo que conoce a sus ovejas y de los inconversos dice en Mt.7:23 "Nunca os conocí".

--"también los PREDESTINÓ" (desde antes de la fundación del mundo, y según el puro afecto de SU voluntad, Ef.l:4/5)

--"y a los que predestinó, a éstos también LLAMÓ" (con llamamiento irrevocable, Rm.11:29).

--"y a los que llamó, a éstos también JUSTIFICÓ", (Rm.3:24:"siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús")

--"y a los que justificó, a éstos también GLORIFICÓ".

En Rm.9:19/21 nos dice que el alfarero forma del mismo barro caído, un vaso para honra y otro para deshonra. De entre los pecadores caídos (1Cor.1:28 "lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios") Dios escoge para salvación. Unos son objetos de la Gracia irresistible de Dios, y los otros de la Justicia. Nadie recibe injusticia.

Pedro, en la revelación del Espíritu Santo, dice en Hch.2:23 que hubo un anticipado consejo divino. Seguramente se refiere a esa eternidad pasada donde existía solamente el Dios Trino. No había mundo ni cielos ni ángeles. Sólo Dios en una soledad eterna y perfecta. Fue entonces que se realizó aquel consejo divino donde se planificó TODA la creación de Dios. La Sabiduría de Dios proyectó todo lo que sería creado. La Omnisciencia contempló la caída del hombre.

La Justicia y Santidad de Dios condenaban y rechazaban eternamente a TODA la humanidad. Todos descendíamos inevitablemente al infierno, pero intercedieron la Gracia y la Misericordia. Entonces la Soberanía de Dios determinó: "Aunque nadie merece ser salvo, escogeré a algunos por el puro afecto de MI Voluntad, para exteriorizar la Gloria de Mi Amor en mis redimidos". El Amor concluyó: "Enviaré a Mi Hijo unigénito para satisfacer las demandas de Mi Justicia y Santidad". Y el Hijo exclamó: "Heme aquí, envíame a mí".

Dios no necesitaba esa gloria externa de Su Gracia y Misericordia que procede de sus redimidos, porque es suficientemente glorioso en sí mismo sin ella.

Algunos creen que la elección fue producto de la Omnisciencia de Dios, de conocer anticipadamente a aquellos que habrían de creer. Pero ya hemos visto que esa teoría no tiene ninguna base bíblica:

Dios es el autor de la fe (Heb.12:2)

Dios entrega la fe (Rm.12:3)

Dios planificó las obras del creyente (Ef.2:10)

Dios pone el querer y el hacer (Filp.2:13)

Dios nos mueve al arrepentimiento (Hch.11:18, Rm.2:4, 2Cor.7:10)

Dios de SU voluntad nos hizo nacer (Stgo.l:18)

Dios nos dio la vida espiritual (Ef.2:1)

Dios nos hizo sus hijos (Jn.1:12/13)

Toda la obra de nuestra salvación ha dependido exclusivamente de Dios mismo. No existe NADA que el hombre pueda ofrecer a Dios.

Rm.11:35 "¿quién le dio a Él primero, para que fuese recompensado?".

Nosotros estábamos muertos espiritualmente (Ef.2:1) e imposibilitados de hacer absolutamente nada. Sería irracional esperar alguna iniciativa de un muerto.

Un hermoso ejemplo de esto lo encontramos cuando el Señor Jesucristo, autor y consumador de la vida, llamó a Lázaro quien estaba muerto desde hacía cuatro días, diciendo:"¡Lázaro, ven fuera! y el que había muerto salió".

Así también Él ha llamado a cada uno de sus escogidos cuando estaban muertos e incapacitados de poder hacer ni creer, Él les ha dado vida eterna, vida para siempre.

Los sofistas podrán argumentar muchas razones que parecerán muy lógicas. Pero la doctrina de la elección va más allá de nuestra razón e inteligencia y hemos de doblegarnos con humildad ante la verdad irrebatible de la Biblia, somos escogidos, elegidos por Dios.

Ef.l:4/5 "Según nos escogió en él ANTES de la fundación del mundo...habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de Su voluntad".

Ef.1:11 "Habiendo sido predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el designio de su voluntad".

2Ts.2:13 "Dios os haya escogido desde el principio PARA salvación".

Sl.65:4 "Bienaventurado el que tú escogieres y atrajeres a ti, para que habite en tus atrios".

1Pd.1:2 "Elegidos según la presciencia de Dios Padre".

Jn.15:16 "No me elegisteis vosotros a mí, sino que yo os elegí a vosotros".

19 "Yo os elegí del mundo".

Jn.17:6 "He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los distes".

9 "Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son".

11 "Padre santo, a los que me has dado guárdalos".

Rm.9:11 "no habían aún nacido, ni habían hecho aún ni bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama" (Compare Pr.16:4, Rm.9:19/21, Jn.12:39/40, Hch.4:28, lPd.2:8, Jd.4 ).

Algunos se escandalizan cuando leen en Rm.9:11 "(pues no habían aún nacido, ni habían hecho aún bien ni mal, para que el propósito de Dios conforme a la elección permaneciese, no por las obras sino por el que llama), se le dijo: El mayor servirá al menor. Como está escrito: A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí".

Y razonan en sus mentes carnales: ¿cómo pudo aborrecer a Esaú aún antes de nacer? Y se pierden en su raciocinio humano. Pero los que conocemos y amamos al Dios de la Biblia, nos maravillamos que el Dios Santo pudiera amar a Jacob, y a nosotros, eso sí que es infinitamente más sorprendente.

Rm.9:16 "Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia".

Hch.16:14 (Lidia) "el Señor abrió el corazón de ella".

Jn.6:65 "Por eso os he dicho que ninguno puede venir a mí, si no le fuera dado del Padre".

Hch.13:48 "y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna".

 

Para una mayor comprensión sobre este profundo tema, lea los siguientes pasajes: 2Ts.2:13, Hch.13:48, Ef.l:4, 5, ll, Rm.8:28/30, 33, Rm.11:29, 35, 2Tim.l:9, Ef.2:8/9, Rm.12:3, Tito 3:5, Tito 1:1, Heb.12:2, Gál.5:22, Jn.6:37, 44, 65, Hch.22:14, Jn.13:18, Jn.15:16, 19, Rm.9:15/16, Jer.10:23, Filp.2:13, Dn.4:35, Rm.9:19, Hch.4:28, Is.14:24, Is.46:10, Ef.3:11, Hch.2:23, 47, Hch.16:14, Ap.17:17, Jn.1:12/13, Stgo.l:18, Hch.11:18, 2Cor.7:9/10, Ef.2:1, 5, 12, Rm.3:10/12, Jer.13:23, Ef.2:10, Sal.139:16, Jn.5:21, Jn.17:6, 9, ll, Hch.l0:41, Mt.20:28, Jn.10:15, 26, 1Pd.1:20, Jer.1:5, Gál.1:15, Rm.9:11, Pr.16:4, Jd.4, Jos.11:20, 1Ry.22:20/23, Jn.12:39/40, Job 23:13/14, Rm.9:20/24.

La elección no se basa sobre ninguna bondad, arrepentimiento o fe prevista en el hombre, sino que el arrepentimiento y la fe proceden de la elección. Fue el Señor quien nos alcanzó cuando corríamos alejándonos de él.

Nadie en Su presencia orará: "Te doy gracias porque soy salvo debido a que un día creí en ti y te recibí en mi corazón". Muy por el contrario, ante su presencia TODOS somos calvinistas. Siempre le entregamos toda la Gloria a Dios, porque reconocemos que Él lo hizo todo, cuando nosotros no podíamos hacer nada para acercarnos a Dios.

Si nosotros hubiéramos aportado un solo átomo, habríamos estropeado la salvación y dejaría de ser perfecta, eterna y segura, porque en nosotros no existe nada bueno.

Se ha comparado la salvación con una puerta en la cual el pecador cuando recibe la invitación, lee en su rótulo "Por gracia sois salvos", pero una vez que ha traspasado el umbral, leerá desde su interior : "Fuisteis elegido".

Demos gracias que somos salvos porque fuimos elegidos por Dios desde antes de la fundación del mundo.

La doctrina de la elección podemos probarla muy fácilmente con las Sagradas Escrituras, porque es una verdad irrefutable que Dios ha revelado abundantemente en la Biblia, pero nos reconocemos incapaces de explicarla y comprenderla con nuestras mentes finitas. Cuando tratamos este tema, hemos de caer humillados como el apóstol Pablo y decir:

Rm.ll:33/36 "¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus juicios, e inescrutables sus caminos!

Porque ¿quién entendió la mente del Señor? ¿O quién fue su consejero? ¿O quién le dio a él primero, para que le fuese recompensado?

Porque de él, y por él, y para él, son todas las cosas.

A él sea la gloria por los siglos. Amén".


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