
por Jack Fleming
N° 16
Si el Señor mira solamente el corazón ¿Por qué dicen que el creyente
debe cuidar también su vestimenta y apariencia personal?
RESPUESTA
Es verdad que el Señor mira principalmente el corazón, pero él nos
ha salvado y no nos ha llevado inmediatamente a las moradas celestiales
que nos tiene prometida; porque en Su Soberanía y Misericordia nos ha
añadido también la bendición de poder trabajar en Sus negocios aquí en
la tierra.
Durante nuestra vida terrenal nos ha otorgado el privilegio de ser
"embajadores" del reino de los cielos (2Cor.5:20). Tenemos la
responsabilidad de ser luminares en este mundo, (Fil.2:15) "para que seáis
irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una
generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandeceréis como
luminares en el mundo".
El Señor desea que el mundo vea en nosotros "algo" de la gloria de
Cristo; que reflejemos en nuestras vidas, como en un espejo, parte de Su
Santa Persona. Pero el problema es que el mundo cuando nos mira, no ve
nuestros corazones (eso lo puede hacer solamente Dios), ellos nos ven
tal como somos, y lo primero que observan es nuestra apariencia externa,
es decir, nuestra manera de vestir, posteriormente verán nuestras
obras.
Yo nunca he visto un corazón caminado por la calle, por eso creo que es
importante también como nos vestimos. Ese argumento tan recurrente de que a
Dios no le interesa como lo hagamos, porque él solamente mira el
corazón, es una mentira. A Dios sí le interesa como nos vestimos, por eso ha
dejado instrucciones muy claras en Su Palabra al respecto.
1Tm.2: 9 "las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y
modestia; no con peinado ostentoso, ni oro, ni perlas, ni vestidos
costosos". Tampoco quiere decir aquí que las hermanas deban vestir sin gracia y
de forma descuidada, sino lo que condena es el lujo, la moda y
ostentación.
El problema es que hay algunas que pareciera que desean mostrar el
corazón a través de sus escotes, pero el Señor es muy claro para
precisar que se vistan en forma decorosa y con pudor.
Para los varones ciertamente se exige la misma prudencia. Existen
algunos elementos que se han infiltrado en ciertas iglesias e intentan
confundir a los más débiles y tolerantes, con argumentos tan desatinados
como que ellos se visten igual que los "trash", para alcanzar a los
jóvenes de esos grupos de la sociedad. Y no tienen la
honestidad para reconocer que se visten de esa manera extravagante, porque a ellos
les gusta lucir así.
Ese argumento pueril e insubstancial estaría significando que Lot
tendría que haberse vestido de una forma afeminada para alcanzar a los
sodomitas, que constituían la totalidad de los habitantes de la ciudad
donde él vivía. O que algunas hnas. deban vestir como rameras para llevar
el evangelio a esas mujeres.
El Señor ni sus apóstoles jamás se vistieron de una forma diferente
para alcanzar a alguien que lo hiciera de manera distinta. Predicaron
entre los mendigos, a los endemoniados, en medio de los romanos y
muchos otros sectores de la sociedad, pero nunca se "mutaron" o disfrazaron
para llegar mejor a ellos, como hoy pretenden hipócritamente hacerlo
los que dicen ese argumento para justificar sus preferencias.
El creyente (hombre y mujer) debe en primera instancia vestir para
agradar a Su Señor. Si su "señor" es la moda o el libertinaje de este
mundo, ya sabrá cómo hacerlo. Pero si verdaderamente desea agradar al
Señor, al Santo de la Gloria, también sabe perfectamente cómo debe
hacerlo.
Le invito a leer las respuestas a las PREGUNTAS Nº 26 y Nº 194 para entender mejor el tema de la vestimenta.
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