CAPÍTULO 4
"Las nuevas revelaciones de los pseudo evangélicos"
Considerábamos que Roma añadió libros apócrifos y
la tradición. Ahora veremos como los
pseudo evangélicos han incurrido en el mismo pecado
al añadir también "nuevas revelaciones".
Los mismos argumentos que presentamos para
demostrar que los libros apócrifos y la tradición
de Roma son obra de hombres, que no tienen la
aprobación sino el rechazo de Dios, es lo que
podríamos decir para esta epidemia de nuevas
revelaciones que muchas iglesias espiritistas que
se autodenominan "evangélicas" han caído.
La Biblia es la única revelación autorizada por
Dios. "Toda la Escritura es inspirada por
Dios". En 2 Pd. 1:21 dice: "Porque nunca la
profecía fue traída por voluntad humana, sino que
los santos hombres de Dios, hablaron siendo
inspirados por el Espíritu Santo".
El mismo Señor Jesucristo reconoció la autoridad
divina de la Biblia y que los instrumentos
humanos que Dios utilizó en la antigüedad,
hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.
En Heb cap. 1 verso 1y 2 dice : "Dios, habiendo
hablado muchas veces y de muchas maneras en otro
tiempo a los padres por los profetas, en estos
postreros días nos ha hablado por el Hijo, a
quién constituyó heredero de todo".
Durante su ministerio terrenal el Señor dijo en
Jn. 16 : 12: "Aún tengo cosas que deciros, pero
ahora no las podéis sobrellevar. Pero cuando
venga el Espíritu de verdad, él os guiará a toda
la verdad, porque no hablará por su propia
cuenta, sino que hablará todo lo que oyere, y os
hará saber las cosas que habrán de venir. Él me
glorificará, porque tomará de lo mío, y os lo
hará saber".
El Señor instruyó a sus apóstoles, pero éstos no
escribieron de lo que recordaban, sino de lo que
el Espíritu Santo posteriormente les reveló.
Casi el 75% del Nuevo Testamento fue escrito por
el apóstol Pablo, y él asegura que nada de lo que
escribió le fue revelado por hombre alguno, sino
por el mismo Señor Jesucristo glorificado. Dice
en Gál 1:2 "Yo ni la recibí ni la aprendí de
hombre alguno, sino por revelación de
Jesucristo".
En 1Cor. 13 : 8 el apóstol Pablo dice que: "las
profecías se acabarán, y cesarán las lenguas, y
la ciencia acabará". La palabra ciencia en las
Escrituras, se refiere al conocimiento de Dios,
a la palabra de Dios como lo expresa en su contexto,
1Cor.12:8 "palabra de ciencia según el mismo Espíritu".
Eso y las profecías se acabarán, cuando haya
concluido de escribirse la Biblia, lo perfecto
que es la Palabra del Señor, concluiría en su
última página, entonces la ciencia (la revelación
de Dios) y las profecías se acabarían.
Dios selló la última página de la Biblia con una
advertencia muy solemne, Ap. Cap. 22 versículo 18
"Si alguno añadiere a estas cosas, Dios traerá
sobre él las plagas que están escritas en este
libro". Y con esta severa advertencia termina
la revelación de Dios, la Biblia.
Al leer como concluye Dios su santo libro, uno se
pregunta ¿Podría haber algún mortal que se
atreviera a desafiar al Señor de la Gloria?
Aunque pareciera imposible, los hechos demuestran
que cada día hay impostores, fanáticos y
supersticiosos que haciendo oídos sordos a tan
tremenda advertencia del Señor, están diciendo
que han recibido "nuevas" revelaciones del
Señor.
Algunos, en un desvarío místico, han
traspasado peligrosamente la línea que nos trazó
Dios, para que no caigamos en las prácticas
ocultistas que nos dejan en las manos de
espíritus que no proceden de Dios, es decir, en
las manos de Satanás y sus demonios, quienes no
solamente tienen el poder para disfrazarse aún de
ángeles de luz, sino que de hecho lo hacen, como
dice en 2 Cor. 14 "Y no es maravilla, porque el
mismo Satanás, se disfraza como ángel de luz".
Dios siempre ha condenado la comunicación con los
espíritus de los muertos, porque ellos no pueden
comunicarse con nosotros. Lo que puede lograrse
con la desobediencia a este mandato divino, es
comunicarse con demonios que no solamente toman
la apariencia de ángeles de luz, sino de quien
desee ver el pecador rebelde y contumaz.
El Señor ha prohibido en la Biblia en forma muy clara
y severa, todo intento de comunicación con los
espíritus de aquellos que han partido a la
eternidad. Por ejemplo en Lv. 20:27 dice Dios:
"el hombre o la mujer que evocare espíritus de
muertos, ha de morir". Y en muchos otros pasajes
de la Palabra de Dios el Señor condena y prohíbe
esta práctica.
Cuando el rey Saúl desobedeció y consultó con una
médium, el demonio que se presentó no lo hizo con
una apariencia de un ser aterrador, porque
obviamente su objetivo no era ahuyentar al rey,
sino atraerlo, y fue así que se presentó con la
apariencia del profeta Samuel quien ya había
fallecido.
Los demonios tomarán la apariencia de quien desee
ver el pecador que ha quebrantado la prohibición
divina de no consultar o comunicarse con el
mundo de los espíritus. Porque éstos, como dice
el Señor en su Palabra, no pueden venir a
traernos ningún mensaje.
Sólo lograrán
comunicarse con demonios que tomarán la
apariencia de cualquier santo o virgen, o
pariente, e incluso del Señor Jesús.
Cristo al final de su ministerio terrenal nos
advirtió en Mt. 23:39 "Desde ahora no me
veréis".
Pero cuantos son los que en nuestros días dicen
comunicarse con los espíritus de los santos de la
antigüedad o con el mismo Señor Jesucristo quien
dijo: Desde ahora no me veréis.
Algunos llegan hasta dramatizar para engañar
incautos, pretendiendo tener un trato muy
familiar con los espíritus de muertos que
partieron a la presencia del Señor hace muchos
siglos.
Comienzan su acto diciendo: "Buenos días
San José, Buenos días Santísima Virgen María,
Buenos días San Pedro", etc. Y parece que
estuviera esperando que a coro le respondan:
"Hola Eli". Otros dicen conversar con el
Espíritu Santo y comienzan su plática matutina
diciendo: ``Buenos días Espíritu Santo'' y
pretenden que le creamos que el Espíritu Santo
les dice: "Hola Gigi", "hola Benny".
Es muy
posible que estos nuevos gurús que se disfrazan
de cristianos logren comunicarse con un espíritu,
pero ciertamente no es el Espíritu Santo, ni
ningún espíritu de Dios.
En Jer. 14:14 dice la Palabra del Señor: "Me
dijo entonces Jehová: falsamente profetizan los
profetas en mi nombre, no los envié, ni les
mandé, ni les hablé, visión mentirosa,
adivinación, vanidad y engaño de su corazón os
profetizan".
Cuan tristemente común resulta en el día de hoy
escuchar, principalmente donde escasea la Palabra
de Dios, expresiones como: "Vi al Señor y me
entregó este mensaje". Y con esta frase captan
la atención de otros que también andan buscando
señales y no andan por fe.
Porque quieren ver
imágenes visuales como cosa a que aferrarse. Los
tales no poseen fe, ni andan por fe, porque Dios
dice en Heb. 11:1 "La fe es : la certeza de lo
que se espera, la convicción de lo que NO SE
VE".
Hoy se considera como muy "espirituales", como
muy bendecidos, aquellos que dicen haber visto al
Señor y recibido un mensaje directamente de él.
En cambio el Señor le dijo a Tomás: "Porque me
has visto, Tomás creíste, bienaventurados los que
no vieron, y creyeron".
En el catolicismo se fabrican imágenes de papel,
madera o metal, y aseguran haber visto a María u
otro santo de la antigüedad. Hoy, habiéndose
cambiado de religión, pretenden ver a Jesús,
fabricándose imágenes no de papel, madera o
metal, sino imágenes visuales, lo cual sigue
siendo el mismo pecado antiguo de fabricarse
imágenes.
No hay ninguna duda que estamos en los últimos
tiempos, porque el Señor dijo al final de su
ministerio terrenal, que no le volveríamos a ver
hasta que regresara en gloria por su iglesia. Y
dio como señal de los últimos tiempos, que
vendrían muchos diciendo: "aquí está el Cristo,
o mirad, allí está, no lo creáis, porque se
levantarán falsos Cristos y falsos profetas".
Hoy hay muchos que aseguran que vieron al Señor y
que les entregó tal o cual mensaje. Inclusive el
Señor nos advierte que podrán acompañar sus
mensajes con grandes milagros y prodigios. Pero
Dios nos dice: "No lo creáis".
El mensaje de la verdadera iglesia no consiste en
visiones, milagros, señales ni testimonios de
escalofríos o de una corriente eléctrica que les
ha recorrido el cuerpo, ni ninguna otra
manifestación de emocionalismo, sino el predicar
a Cristo crucificado. Esto es lo que Dios dice en
1 Cor. 1:22 "Porque los judíos piden señales, y
los griegos buscan sabiduría, pero nosotros
predicamos a Cristo crucificado".
Los gurús y milagreros que pululan por las
iglesias, ofrecen gran variedad de señales y no
tenemos porque creer que todas ellas son
fraudulentas, porque Satanás también tiene poder,
como lo demostraron los magos de Faraón ante
Moisés.
Estos "Shows" espiritistas que ofrecen, tienen
siempre como objetivo engrandecerse ellos mismos
y recaudar dinero, quien es su verdadero
"dios". Los apóstoles jamás aceptaron dinero
por ninguno de los milagros que hicieron, es más,
dice la Palabra de Dios que lo rechazaron y
condenaron (Hch.8:20).
En 2Tim. 3:13 Dios dice: "mas los malos hombres,
y los engañadores irán de mal en peor, engañando
y siendo engañados". Esto es posible gracias a
que el hombre ama más la mentira que la verdad.
En 2Tim. Cap. 4 verso 4 dice: "y apartarán de la
verdad el oído, y se volverán a las fábulas".
Este es el objetivo de Satanás con todo ese
exhibicionismo de nuevas revelaciones y visiones,
apartarlos de la verdad, y la verdad es Cristo.
El creciente uso de imágenes visuales está
relacionado con las técnicas hinduistas que se
han introducido en occidente y que la psicología
les ha dado respetabilidad y cupo, no sólo en las
universidades, sino que más lamentable aún, en
los seminarios donde se gradúan los pastores.
La imaginación está más y más identificada con la
revelación, y la visualización con la
inspiración. Consideran que la imaginación liga
la mente con el cuerpo y esta capacidad de
formación de imágenes, es importante porque el
cuerpo no percibe bien las palabras.
Muchos de estos gurús que transitan por las
iglesias y que recaudan mucho dinero, insisten en
el empleo de la imaginación propia para
visualizar o imaginar al Señor.
El cebo que presentan a la cristiandad, es la
falsa suposición de que el Espíritu Santo se
comunica con nosotros de una forma más eficiente
por medio de imágenes, que por la Palabra de
Dios, porque las imágenes son más eficaces que
las palabras. Con este engaño han logrado en
muchas iglesias desplazar la Biblia e introducir
a sus miembros en estas prácticas espiritistas
que utilizan todos los brujos, mentalistas,
hechiceros, médium, etc.
Esta técnica no es nueva, muy por el contrario,
la han practicado todos los brujos en las
distintas épocas, aún el pueblo de Israel cuando
se corrompió y se fue tras los baales.
Dice Dios en Jer. 9:14 "antes se fueron tras la
imaginación de su corazón, y en pos de los
baales".
En el cap. 13 verso 10 añade: "Este
pueblo malo, que no quieren oír mis palabras, que
andan en las imaginaciones de su corazón, y que
va en pos de dioses ajenos para servirles". En
el cap. 16 verso 12 continúa: "Vosotros habéis
hecho peor que vuestros padres, porque he aquí
que vosotros camináis cada uno tras la
imaginación de su malvado corazón, no oyéndome a
mí".
Hoy también el Señor se lo dice a aquellos que
andan con nuevas revelaciones y que dicen haber
visto al Señor. Todos aquellos que están
prestando oídos a estos embaucadores, sepan que
están escuchando a falsos profetas.
Escuche a
Dios y a su revelación divina que se encuentra
únicamente en la Biblia.
Si realmente hubiera nuevas revelaciones de
Dios, tendríamos que escribirlas y añadirlas a la
Biblia, lo cual de solo pensarlo, nos muestra lo
absurdo que es.
Decíamos que Roma añadió los libros apócrifos y
la tradición de los hombres, hoy los
pseudo evangélicos están cada día añadiendo nuevas
revelaciones. No existe diferencia, el pecado es
el mismo.
Dios terminó su revelación al hombre con la
última página de la Biblia donde la selló con
este sello divino: "Si alguno añadiere a estas
cosas, Dios traerá sobre él las plagas que están
escritas en este libro". Compruébelo por Ud.
mismo, abra su Biblia en la última página y lea
en el cap. 22 versículo 18. Y verá lo solemne y
grave que es añadirle algo más.